REMIGIO DEL MÁRMOL (1758-1815)

José Francisco Marín Molina
Investigador de Historia del Arte


Una de las biografías de la escuela barroca de Priego de Córdoba, es la que corresponde al Maestro y escultor Remigio del Mármol Cobo-Rincón. Nacido el 1 de Octubre de 1758, y bautizado al día siguiente en la Parroquia de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real (Jaén). Provenía de Alcalá, ya que su padre nació allí, y residía en Priego desde la década de 1770, puesto que su madre y su hijo eran prieguenses. Al principio fue contratado por diversos talleres famosos del Priego barroco, hasta que montó taller propio en 1785-1790. Su prolífica obra, mucha desconocida, en los campos y géneros de las Bellas Artes, se impregnaron de una potente y valiente personalidad, por direccionarse a la escultura pétrea. Fue hijo de la renacentista Alcalá la Real y de la barroca Priego de Córdoba, y como paradoja del destino tuvo que trasvasar delicadamente el tardobarroco prieguense hacia el imperante neoclasicismo, fusionando ambas corrientes de forma elegante, como algo que caracteriza la forma y el fondo de su compleja y armónica obra estética y decorativa. Su obra maestra arquitectónica es la Fuente del Rey de Priego de Córdoba, que ha sido calificada como uno de los cantos del cisne del barroco, y es sin duda un monumento al agua y al barroco, elementos cruciales de Priego, por las glorias que dicho estilo de la historia del arte dejó en la población durante la ilustrada centuria dieciochesca. Remigio del Mármol fue enterrado en Priego de Córdoba el 26 de Enero de 1815.

Fuente del Rey

Fuente del Rey
Fuente del Rey. Priego de Córdoba.

Priego de Córdoba

Priego de Córdoba
Priego de Córdoba.

Fuente del Rey

Fuente del Rey
Fuente del Rey. Priego de Córdoba. Diseño: Remigio del Mármol Cobo-Rincón. 1802-1803.
LA ESTÉTICA DE REMIGIO DEL MÁRMOL: Dentro de la estética y del estilo compositivo y escultórico de Remigio del Mármol Cobo-Rincón (Alcalá la Real, 1758-Priego de Córdoba, 1815), se observa que en ese período de finales del siglo XVIII, del Mármol ya presenta un estilo autónomo en su producción, además de otros rasgos, que son el sello de identidad escultórica de su autor. Las composiciones de Remigio del Mármol, suelen articularse en torno a la abstracción barroca, del dieciocho prieguense, y las evolucionadas estructuras clasicistas de los inicios del siglo XIX, estilos que combina y que conviven con sus juegos de luces y sombras, de rocallas y laureles de estilo imperio, de espacios diseñados para retablos, que se convierten también en arquitecturas civiles. Todas estas formas y fondos, alegóricos y simbólicos, se encuadran como estrategias para la representación teatral de su obra, desarrollada en su dilatada experiencia estética, que se correlaciona y se conjuga con la moda de su cultura y su curiosa personalidad artística. En su arte se denota y se detalla esas decoraciones elegantes que configuran los espacios y arquitecturas escenográficas, las cuales encajan con su figura, como escultor y maestro mayor de obras de Priego. Su arte consiste en insinuación de segundos planos, recovecos e impactos visuales en conjuntos reutilizables y recolocables, con juegos de luces, sombras, colores, puntos de fuga y de sincronización de puntos de vista ópticos y de la apariencia visual. Es su especial manera de seleccionar formas y conceptos, y de ensamblar sus obras, lo que le profiere una mentalidad escultórica y espacial muy personal, vanguardista, impresionista y abstracta heredada del barroco, en definitiva, experimentativa y moderna estéticamente, que da como resultado obras de una artisticidad exclusiva por su instintiva y curtida mano para las Bellas  Artes. Un artista-decorador, como Remigio del Mármol, que nace con ese don, aunque también se hace, se introduce en trance en el proceso mental de producción de la obra para buscar con intuición, conocimiento y experiencia las distintas formas e ideas, los elementos, que luego se ensamblan con buena mano, técnica, inteligencia y destreza. El mecanismo de ensamblado de una obra es un don del artista, producido por la experiencia, adaptándose a los materiales y herramientas existentes. Mármol seleccionaba los elementos existentes que buscó con intuición, destreza y conocimiento, y los ensamblaba como puzles de ideas, colores o proporciones, con gran inteligencia para la obtención de la armonía visual, con una áurea de experimentación que anuncia la vanguardia arquitectónica de los últimos doscientos años. Además el moldear piedra, le posibilitó dominar todas las Bellas Artes con facilidad, tanto en sus dibujos como en sus diseños. Al ser Maestro de Servicios y Ceremonias de la Orden Carmelita, el alto dominio de los textos bíblicos, además de los libros de su biblioteca personal, pertenecía también a una prestigiosa familia prieguense los Cobo-Rincón, y como ideólogo intelectual, esteta y filósofo, le permitieron trasladar sus visiones personales a sus espacios estéticos, como el complejo de la Fuente del Rey. Siendo transmisor de mensajes, que trasladó a esta magnífica arquitectura, labrada en piedra, lo que requiere de una gran destreza y fuerza mental para pragmatizarla en la realidad, tras la cual recibió el título de Maestro Mayor de Obras Públicas, siendo arquitecto nombrado por el Consejo de Castilla.

José Francisco Marín Molina